 Entrevista a Juan Li por Pere
Muñoz
A principios de septiembre volvimos a
vernos para hablar sobre algo que se le había ocurrido a Juan
a raíz de diversas conversaciones que había tenido últimamente
y en las que el sufrimiento parecía el centro de la vida de ciertas
personas. La verdad es que, en un primer momento, no era un tema que
me apasionase demasiado, pero es que no había tenido en cuenta
todo lo que se mueve detrás de eso que llamamos "sufrimiento",
algo tan aparentemente cotidiano y tan mal comprendido hoy en día.
Conociendo a Juan, me mantuve a la expectativa, pensando a ver por dónde
iba a discurrir la conversación.
Mientras acababa el postre en el restaurante de costumbre, tratando
de ordenar un poco las ideas, me vino a la cabeza la propia noción
de "sufrimiento", qué se entendía por eso, cuáles
eran los diferentes tipos de sufrimiento, y, algo aún más
práctico, pedestre si cabe: si servía para algo el hecho
de que un individuo se viese inmerso en un proceso doloroso de cualquier
tipo. Frente a la idea de la necesaria evitabilidad de situaciones de
malestar diverso, desde una situación de estrés hasta
una enfermedad compleja, se me planteaba la posibilidad de si esas situaciones
incómodas para la persona tenían algún propósito
ulterior o sólo se trataba de inoportunas trabas en el camino
de la vida. De inmediato, cómo no, empezaron a surgir ideas como
la suerte, el destino, el karma y no se cuántas más, supongo
que para intentar explicar de alguna manera el entramado que no vemos
de eso que todos y cada uno de nosotros ha vivido en más de una
ocasión, y que, en primera instancia, suele fastidiarnos la existencia
en mayor o menor grado. Lo que sigue es lo que Juan me explicó.
Creo que antes que nada podríamos
empezar definiendo un poco el sufrimiento, más que nada porque
parecen haber diferentes tipos y porque suele considerarse una forma
de mala suerte, de maldición o de señal de que las cosas
no van bien.
El sufrimiento es una energía que tiene una temperatura caliente;
no es fría ni tibia. Como toda energía caliente, tiene
fuego, es un aspecto del elemento fuego, y como fuego es el elemento
que más rápido cambia estructuras; cuando algo se quema,
cambia en seguida. El sufrimiento tiene un elemento de cambio de estructura,
porque la calienta. Entonces, cuando una persona está sufriendo,
sea por dolor, enfermedad física o mental, angustia, lo que sea,
hay calor, y la estructura está en proceso de cambio.
¿Como en las fases alquímicas?
Exactamente. La primera es la calcinación, ¿no? El
calor, el fuego. El sufrimiento tiene un valor evolutivo, porque calienta
la estructura y la empieza a cambiar. Es inevitable; una vez se prende
aquello sólo es cuestión de adónde llega ese fuego,
hasta qué capa penetra. Mientras más dure ese sufrimiento,
más hondo va a calar; puede llegar a un nivel que toque al inconsciente
o más allá del inconsciente. El sufrimiento, por tanto,
tiene un valor evolutivo porque la naturaleza hace los cambios a través
de estructuras que son impermanentes. Claro, por nuestra parte no nos
gusta cambiar nada.
Pretendemos que todo sea para siempre,
que todo tenga una cierta estabilidad... Aunque no estemos muy bien,
tendemos a eso del "más vale malo conocido que bueno por
conocer".
Porque el ser humano tiene una tendencia a la inercia y la naturaleza
ha creado maneras de poner las cosas en cambio y en marcha, sin importar
la decisión que uno haga. El sufrimiento es una de las maneras
que utiliza la naturaleza o el guía interno, como queramos llamarlo,
la conciencia universal, para poner en marcha cambios profundos. Como
ya sabemos, el sufrimiento puede manifestarse como dolor, enfermedad,
angustia, depresión o no tener nada qué hacer en la vida...
Sea como sea, es una señal de que hay en marcha un proceso de
cambio acelerado. Eso significa que tiene un valor evolutivo, que hay
algo positivo ahí, que hay que investigar que no es tal vez tan
malo como pensamos.
Ya, pero en la cultura moderna, al menos en la occidental, el sufrimiento
y el dolor se consideran algo que el individuo tiene que evitar a toda
costa. Por eso hay píldoras, inyecciones y todo tipo de medicamentos
para neutralizar la experiencia del sufrimiento.
Sí, pero como es algo que calienta y quema, en la India se
dice que cuando se calienta el organismo a nivel psíquico, se
empieza a quemar karma, lo cual quiere decir que las consecuencias de
actos del pasado (toda acción crea reacción) crean reacciones
inevitables que llegan en diferentes momentos. El experimentar el sufrimiento
es una manera de ir quemando, transformando ese karma, esa energía
que...
¿Que está acumulada?
Claro. Lo que se hizo en la India, y después en el Tíbet
(que lo aprendió de la India), fue crear prácticas específicas
en las que el individuo, si sabe que en su familia o a nivel personal
hay muchas acciones negativas o si se ha hecho mucho daño, elige
voluntariamente ciertas prácticas que van a crear sufrimiento.
¿Ah sí?
Sí, por ejemplo, la práctica del peregrinaje, cuando
se hace con votos, es una práctica en la que que una de las metas
es neutralizar acciones negativas...
¿Es como una purificación, quizás?
Exactamente. Acá en Europa se utilizó esto y aún
se hace. En la Edad Media era costumbre que si alguien había
cometido un crimen muy grave, tenía la opción o de hacer
trabajos forzados en el pueblo donde estaba o de ir peregrino a Santiago.
Eso me recuerda a la película La misión, en la que un
Robert De Niro en el papel de un terrateniente español en Sudamérica,
mata a su hermano por una mujer, se arrepiente y se impone a sí
mismo cargar una pesada cruz por un cerro una y otra vez, hasta que
conoce a un sacerdote que tiene una misión en plena selva (Jeremy
Irons) y éste le convence de que le ayude en eso, que canalice
toda su culpa en un trabajo social.
En el Tibet pasó igual. Un gran yogui que se llamó Milarepa,
que antes de hacerse yogui había hecho mucho daño, había
hecho magia negra, llamando tormentas para destruir pueblos enteros,
cosechas. Su maestro, Marpa, le mandó construir una torre con
una piedra especial, y cuando estuvo hecha, le dijo a Milarepa: "Esa
torre que has hecho es de magia negra. Saca todas las piedras y llévalas
a su sitio, y después te enseñaré". El proceso
llevó varios años. Milarepa sangraba constantemente por
el continuo esfuerzo. Marpa le hizo hacer aquello para quemar ese karma
de la magia negra que traía. Diferentes culturas tradicionales
que han estudiando un poco el sufrimiento han descubierto que es una
función positiva que quema el resultado de acciones negativas.
Juan, una pregunta. Cuando hablas del sufrimiento, a qué te refieres,
causado por qué, ¿buscado? ¿Como cuando se hace
con un peregrinaje?
Bueno cuando se hace un peregrinaje sí que se busca cierto
sufrimiento... En la India, por ejemplo, hay yoguis que van a un lago
o a un bosque y deciden quedarse allí apoyados con un solo pie,
durante tantos años. Se construyen una especie de andamio y permanecen
así lo que haga falta.
¿Pueden aguantar?
Sí, es el voto que han hecho. Tengo fotos y videos de ellos.
Vi también a otro que llevaba con un brazo levantado durante
catorce o quince años, y la musculatura estaba atrofiada y tenía
las uñas enroscadas en la mano.
En ese caso, las personas buscan el sufrimiento... Claro, porque conocen
su historia, saben lo que se ha hecho en un pasado, y quieren acelerar
la historia, no quieren que sea un proceso gradual, sino limpiarlo con
su propia iniciativa, durante el tiempo que sea.
Ese ejemplo viene de una cultura en la cual se entiende el sitio que
ocupa el sufrimiento en la vida del ser humano, que no es una maldición,
no es un castigo, si no una manera de cambiar estructuras, que pueden
ser kármicas, cosas del pasado.
Entonces, ¿cómo podemos "aprovechar" ese sufrimiento,
a parte de ser conscientes de que es un proceso de cambio profundo?
Lo útil es que el practicante,
que es a quien va orientada esta charla, sepa el sitio que ocupa el
sufrimiento, porque la cultura moderna occidental, especialmente después
de la posguerra, ha construido un modelo en el que todo tiene que ser
muy cómodo y absolutamente nada puede ni debe causar incomodidad,
molestia... todo tiene que ser placer. Yo, que nací en esta cultura
occidental, no sabía nada de eso ni era consciente de ello. Cuando
fui a Asia, con unos 22 años, a conocer a un maestro de pintura
que mi amigo quería presentarme, después de horas atravesando
montañas en el Nepal, llegamos con la mochilla, la capa para
la lluvia y todos los artilugios para estar en la montaña, y
él nos miraba con mucho interés, mucha atención.
Después de un largo rato, porque allí aún apenas
había llegado algún occidental, aún no había
turismo hacia esa zona, se estudiaba a un occidental como si fuera un
extraterrestre. Cuando acabamos de poner todos nuestros artilugios en
orden, el maestro nos dijo "Ah, a ustedes occidentales les gusta
mucho la comodidad". Nos lo quedamos mirando porque nunca habíamos
pensado en ello, reflexionamos un instante y respondimos que sí,
que claro, que la comodidad era algo necesario. El se río un
rato largo y nos dijo: "la comodidad es como una droga y hace que
la mente se quede en un estado de embotamiento, embriaguez". Nunca
había pensado en eso, pero después de pensarlo pensamos
que tenía razón. Nos daba a entender que si la persona
está como drogada, su mente no está en el mejor estado
para llegar a la iluminación y todo aquello. Desde ese encuentro,
la comodidad no ha sido lo mismo para mí. Si está presente,
se aprovecha, y si no, no hay problema, al contrario, es perfectamente
correcto.
Curiosa anécdota... Lo digo porque
incluso dentro de las prácticas energéticas y de grupos
de personas que buscan un crecimiento personal, surge una y otra vez
el tema de la comodidad.
Muchas veces los mismos practicantes estamos inconscientes ante
el tema de la comodidad y la buscamos incluso para recibir las enseñanzas.
A veces en un retiro nos quejamos que la cama no está de tal
manera, que la comida no es como nos esperábamos, todas las condiciones
físicas no nos satisfacen y estamos incómodos. Este tipo
de sufrimiento, que no es fuerte, hace que la persona esté incómoda
y al estarlo la persona clasifica esa situación como que no es
perfecta o que no es buena, o que le falta algo. Eso es una creencia
abstracta, incluso arbitraria, que uno se ha hecho, y como practicante,
el individuo debe reflexionar un poco sobre el sitio que ocupa la comodidad,
si está invierto una gran cantidad de esfuerzo en ello, porque
a veces, sin darse uno cuenta, con la energía disponible del
día uno invierte una gran cantidad buscando comodidad, y ¿para
qué? para estar en ese estado de embriaguez del que hablábamos
antes, o cómo ubica también el sufrimiento, porque la
incomodidad crea también cierto tipo de sufrimiento, que no es
tan fuerte pero si dura cierto tiempo molesta, y hay practicantes que
incluso acaban abandonando las prácticas porque no logran tener
las condiciones de comodidad que ellos imaginan que son necesarias para
llevarlas a cabo. Eso es una decisión arbitraria, no está
basado en nada realmente substancial, porque a lo largo de la historia
la gente ha practicado en las más diversas condiciones.
Por tanto, principalmente debemos ser
conscientes de qué sitio ocupan el sufrimiento y la incomodidad,
incluso en nuestras prácticas...
Claro, o si nos vamos a invertir mucha energía combatiéndola,
evitándola o alejándose de ella, o creando incomodidad
mentalmente.
Volviendo al sufrimiento como idea general, se me ocurre la pregunta
de si es necesaria cierta "dosis" de sufrimiento personal
durante la vida; me refiero a si es algo inevitable, porque viene de
antes de nacer, o si podemos cambiar, con esfuerzo y perseverancia,
las situaciones que nos llevarán con toda seguridad a ese episodio
doloroso. No sé si me explico...
Con aquellos maestros tibetanos descubrimos una vez que el ser humano,
antes de encarnar, decide cómo va experimentar el sufrimiento:
o dosis pequeñas, a menudo, o de golpe, al principio al final
de la vida. Se dice que el ser humano que elige la manera en que va
a experimentar su dosis de sufrimiento, su dosis de calor que le va
a forzar a cambiar la estructura, la va a tener siempre en cambio. Cuando
me dijeron esto, hace años, empecé a investigar si era
verdad o no, porque sonaba interesante pero había que ver si
era cierto. Mirando a familiares, amistades y a gente que uno conoce
se ve que hay algo ahí de verídico. Por ejemplo, conozco
un niño que ha experimentado una fuerte dosis de sufrimiento
en el nacimiento; nació con el esófago cerrado, estuvo
un mes y pico en el hospital entubado, la madre no podía aguantarlo,
y ahora que le he visto crecer, ya tiene dos años y medio, uno
va viendo que este chico dejó atrás algo, un peso. Los
tibetanos dicen que cuando el individuo nace todavía trae residuos
de la vida anterior, residuos de conciencia y kármicos, es decir,
de acciones pendientes, y que es muy común que durante los primeros
días, semanas o años, al principio de la vida, se experimenten
esos residuos...
¿Eso pasa en términos generales?
Bueno, he estado mirando esto durante años y me parece que
es verdad.
¿Sí?
Dependiendo de la cantidad de residuos, durará meses o años
o semanas.
Ya...
Como este niño que vi, que eliminó un montón
de lo que traía de la vida anterior con las operaciones que le
hicieron y ahora es un chico súper luminoso y muy puro.
Estaba pensando en el tema éste que dices... en el caso de un
niño o un recién nacido que muere al poco tiempo o que
con dos, tres o cuatro años muere en un accidente, llamémosle,
"tonto", ¿a qué se debería?
Sí, es una pregunta que se da muy a menudo en las clases.
Es que conozco un caso de un niño de tres que se ahogó
en una piscina hace un mes, en un momento que se les escapó a
los padres...
Claro, fue a ahogarse...
Sí, es lo que pensé, le estuve dando vueltas al tema,
y ahora que dices eso, pienso que ha pagado de golpe...
Entonces, ¿sólo tenía que vivir eso? ¿Fue
un error de los padres? ¿Cómo lo explicas?
Los tibetanos dicen que cuando una persona muere así de joven
es que faltaba una experiencia por algún sitio, de manera que
la persona regresa, lo experimenta y se va. Por ejemplo, hay muchas
personas y conozco varias, que durante toda su vida no sufren nada,
todo viene como en una bandeja de plata, pero al final de la vida, durante
los últimos años o meses, aparece un cáncer y lo
pasan muy mal. Al parecer, hay personas que dejan la dosis de sufrimiento
para el final.
O sea, que se va a pasar igual, pero cambia cómo y cuándo...
Hay una cierta dosis a experimentar y uno decide cómo, poco
a poco o de golpe. Cuando la persona evita experimentar el sufrimiento
tomando drogas o lo que sea, lo que hace es posponer esa dosis que debe
liberarse. Ahora, también hay casos de personas que mueren drogados,
en el hospital, con morfina o algo así, pasan al coma, y de ahí
se van. ¿Qué ha pasado allí? Un fragmento de ese
sufrimiento que debía de haberse liberado en esta vida, antes
de irse, se ha quedado pendiente. Y entonces por eso un niño
o bebé viene tantos meses o años y se va.
Todo esto lo he estado observando durante años en seres humanos,
y una vez di una clase en Ciudad de México y me quedé
en casa de una amiga que es multimillonaria, con el esposo juez y un
palacio de casa, y ella, con muy buen corazón, cuando va con
el coche por la calle y ve un perro abandonado, lo recoge y se lo lleva
a casa. En el enorme jardín de la casa había veintitantos
perros, de todas edades, algunos heridos, era un auspicio, como "la
madre Teresa de los perros". Ella tiene dos criadas indígenas
que cocinan para ella y para los perros, porque a tal le gusta tal comida
a otro no le gusta lo mismo... Yo estaba allí mirando aquello
y pensé que aquellos perros comían mejor que el mejicano
que estaba fuera de las murallas, en la calle. Varios meses después
me llamó para decirme que cierto perro, el más mayor,
estaba muy mal, no controlaba las necesidades, etc., me dijo que estaba
pensando en ponerle una inyección letal y me pidió mi
opinión.
Precisamente para que no sufriera...
Exacto. La conclusión fue que ese perro había vivido
muy bien toda su vida, muy cómodo, a parte del abandono al principio
de su vida, pero al final le tocaba pagar el resto del sufrimiento de
su vida. Le sugerí que si le ponía una inyección
y cortaba aquello, de acuerdo a lo que aprendí con los tibetanos,
estaba forzando a aquel ser a regresar acá para concluir esa
historia. Con esta historia aprendí que los animales también
siguen el mismo proceso. Nuestra gata, que ya es anciana, ha vivido
muy bien con nosotros, y ahora ya no oye, está un poco tonta,
le cuesta trabajo hacer según qué cosas. He estado mirando
que al menos los perros y los gatos siguen un proceso muy similar. Uno
se da cuenta de que cuando el individuo viene acá, no viene solo
a pasear o a disfrutar las cosas, sino a liberar y acabar las cosas
pendientes a diferentes niveles. Un elemento pendiente es experimentar
ciertas cosas, como el sufrimiento, y tiene que ver con el karma, las
consecuencias de las acciones. En la India y en el Tibet, donde se investigó
esto muy a fondo, se descubrió que hay diferentes maneras de
eliminar ese karma, no solamente con crear sufrimiento voluntario...
¿La vía del dolor?
Exactamente. Como aquí en España, que hubo muchos
monjes en los diferentes monasterios y conventos llevando una vida muy
austera... es una manera. En las yogas se encontró otra manera,
a través de la meditación, que es el entrar en el inconsciente
a un nivel muy profundo, contactarlo conscientemente y hacer que las
karmas salgan a flote, porque los karmas piden que sean experimentadas
ya sea como un dolor, un sufrimiento una crisis de algún tipo,
o conscientemente, con el poder de la penetración meditativo.
Hay esa otra opción para trabajar las karmas, independiente del
sufrimiento, pero eso demanda entonces poder meditativo y estable profundo.
Es decir, el individuo no tiene solamente una opción, hay dos
por lo menos, que yo sepa.
Entonces eso sería una manera de evitar la otra vía, ¿no?
Bueno, en mi caso, porque uno investiga... el karma no es solamente
personal, está el karma familiar, el nacional; por ejemplo los
alemanes con Hitler y todo aquello, o aquí en España con
el tema de la conquista de América, Estados Unidos con la bomba
de Hiroshima... cada país tiene su propio karma, sus atrocidades
que los individuos de ese país comparten de alguna manera, porque
son quienes crearon ese karma y son sus herederos. Entonces hay karma
a nivel personal, familiar, nacional y es posible que a nivel mundial,
como seres humanos en relación al planeta. Esos diferentes niveles
se pueden estudiar. En mi caso, descubrí en mi familia un pasado
de mala comunicación, de maldiciones entre familiares y a otras
personas... lo que sea. Uno determina el nivel de karma que tiene según
los antepasados y según el país en el que se encuentra
y diseña su práctica personal teniendo en cuenta que una
cierta dosis de karma tiene que ser liberada.
Otra manera de liberar es a través de acciones positivas, altruistas.
Para compensar, supongo...
Exactamente. Es como un contrapeso. Si se causó tanto sufrimiento
por aquí, debo causar bienestar por allá.
Y al hacer eso, en el caso de la línea ancestral, familiar, digamos
que la sanas...
Beneficia a todos, clarísimo.
El efecto es "retroactivo", por decirlo de alguna manera...
Así es. Lo que un individuo haga mejorando y elevando conciencia,
creando beneficio en el mundo, beneficia a todos. Primero empieza con
el propio individuo, se va extendiendo a la familia más próxima,
y sigue extendiéndose hasta afectar el karma nacional, como por
ejemplo, la madre Teresa que empezó a afectar el karma de la
India. Por tanto existe esta tercera opción mediante gestos altruistas.
Perdona, pero si el individuo lleva a cabo tanto la segunda opción,
meditativa, como la tercera, ¿la carga de sufrimiento a vivir
es menor?
Depende de lo que esté acumulando uno. Hay casos en que al
mismo tiempo que uno va generando beneficio, por otra parte de la familia
se sigue causando sufrimiento. En mi caso, me gusta reunirme con mi
familia para escuchar los dramas más recientes a ver qué
pasa. Lo que uno se da cuenta es que hace falta bendecir esa familia,
echar "buenas maldiciones", buenos deseos. Investigando el
contexto familiar, empiezas a hacer esos buenos deseos en dirección
de la estructura entera.
¿Se notan los efectos?
Lo he estado observando a lo largo de los años y se va reduciendo
el número de dramas extremos. Y hay más gente que espontáneamente
busca la armonía en la familia. Hay más consciencia. Es
como todo. Conciencia es luz, y donde uno está forzando meter
más luz, ahí va a haber más luz. Es inevitable.
Depende del esfuerzo que uno haga, de nivel de práctica que uno
haga, pero el individuo es importante que tenga en cuenta la historia
familiar y que sepa qué hay que neutralizar a nivel profundo.
Y supongo que a nivel de pareja es lo mismo, puesto que incorporas la
familia de tu esposo o esposa, ¿no?
Claro. Por ejemplo, yo, cuando conocí a Renu, mi esposa,
alemana, empecé a investigar con mucha diplomacia a ver de qué
familia provenía, por el tema de los nazis. Para los alemanes
es algo muy delicado. Años después salió al contrario:
hubo un familiar que escondió a un vecino judío en su
casa y se salvó. El padre de Renu, por ejemplo, no fue a la guerra
porque era demasiado joven y le dieron el empleo de enterrador, con
lo que se volvió un pacifista convencido. Cuando se convirtió
en abogado, trabajó en la OTAN y el equipo con el que él
trabajaba era "anti-guerra", y estaban en el departamento
encargado de procesar los encargos de armas. Una de las funciones de
aquella gente era detener la documentación, encontrarle errores
y demorarla. Cuando hablaba con mi suegro, la experiencia de tener que
enterrar a los soldados jóvenes de su pueblo le hizo odiar la
guerra. Ahí hay una consciencia más elevada de lo normal.
Es decir, la familia de uno es importante, pero también la familia
de con quien nos casamos, para darte una idea de la carga kármica
que has asumido en esta vida y a qué nivel tiene que calar tu
práctica, porque la práctica no se hace para uno solo,
no es tan simple la historia. Y dentro de ese contexto, hay que ubicar
el sufrimiento, ver qué niveles de karma están siendo
urgentemente eliminados.
Resumiendo esto, el sufrimiento es una energía que es necesaria,
la naturaleza no la ha creado por gusto, no es por castigo, es una energía
que cambia estructuras, una de las maneras de acelerar el cambio de
estructuras y si el individuo, en cualquier cosa que haga, si no da
lugar a que entre alguna fase de sufrimiento, debe saber que en esa
fase se está eliminando lastre, y que puede llegar a tal punto
que realmente se purifica algo.
Se me ocurre, volviendo al tema del "sufrimiento
buscado" en forma de peregrinaje o de votos, que el fenómeno
de la escalada a lugares imposibles o el alpinismo de altas cimas debe
tener algo de especial en ese sentido, ¿no?
Tal vez el alpinismo sea otra práctica de sufrimiento, porque
cuando vivía en el Nepal me preguntaba al ver las diferentes
expediciones qué motivaba a tanta gente a pasar calamidades llevando
un presupuesto millonario. Quizá haya algo más profundo
en todo ello y sea otra manera de quemar karmas aceleradamente. Hay
un libro de los años 50, Annapurna, del alpinista Maurice Herzog,
que narra la primera expedición que se hizo a la montaña,
con las dificultades que tuvieron con el equipo que disponían
en aquella época y la dura experiencia que vivió. Se le
helaron los pies y las manos y tuvieron que bajarlo hasta Nueva Delhi
para coger un avión de regreso a su país. Le iban cortando
los dedos de las manos y los pies porque se le estaban cangrenando y
los iban tirando por la ventana del tren... Cuando regresa a casa, después
de unos cinco o seis meses, sin dedos de manos ni pies, sin nariz, la
esposa se encuentra con lo que queda de él... En el último
capítulo, recapitulando, asegura que aquella fue la experiencia
espiritual más importante de su vida, que le transformó
la vida y le dio una nueva visión de la existencia... Todo era
positivo. Cuando leí aquello, yo era muy joven y pensé
en que cómo podía decir todo aquello después de
lo que había pasado, y ahora, mirándolo desde la perspectiva
del sufrimiento veo que aquel hombre se desprendió de una carga
kármica fuertísima, familiar o personal, lo que sea, con
todo lo que pasó en el Annapurna. Y tal vez fue allí,
quizá no especialmente para ser el primero en subir, sino en
ser el primero en la familia en hacer un buen pago, de golpe, y entrar
en otra fase diferente.
Las culturas tradicionales han buscado varias maneras, el peregrinaje
es una, otra sería hacer algo doloroso voluntariamente... En
la India hay relatos de yoguis que pasan austeridades para obtener poderes
mágicos.
¿Te refieres a ayunos extremos, por ejemplo?
Sí, o a estar quietos en no sé qué sitio, pasar
frío durante tantos días, con la idea de obtener poderes
mágicos. Ya no es cuestión de quemar karma, sino para
adquirir capacidades. Existen muchos relatos en los que al practicante
se le aparece Shiva preguntándole qué quiere, porque el
poder de austeridad es tan fuerte que está causando un desequilibrio
en el universo, y le concede lo que pida para que se detenga.
Me imagino que, más allá del mito o la leyenda, este tipo
de prácticas deben durar años...
Sí. Hay una serie de libros, las Puranas, que significan
"los Antiguos". Son relatos que hablan de períodos
en los cuales los seres viven mucho más tiempo, diez mil, quince
mil o veinte mil años. Un ejemplo sería la bajada del
río Ganges. Había un rey cuya familia tenía un
pasado guerrero, egoísta y vanidoso, y él descubre que
todos sus ancestros estaban en un purgatorio o infierno. Se pregunta
qué puede hacer para liberar a aquella gente y un dios le responde
que para liberarles tiene que lograr que el Ganges, que es un río
celeste, la Vía Láctea, baje a la tierra. El rey abandona
el reino y se hace yogui y se pone a practicar con extrema austeridad
durante años. Un día se le aparece Shiva y le pregunta
qué quiere. Él le responde que quiere liberar a sus antepasados
trayéndoles el río Ganges a la tierra y el dios se lo
concede. Es la historia de un río celeste, sagrado, que libera
a los que han muerto en estado negativo y que bajó a la tierra
por las austeridades de alguien.
Estaba pensando en la idea de que si
haces según qué tipo de acción pagas por, yo que
sé, el nivel personal, familiar o colectivo... En el caso de
personas que supuestamente mueren por una colectividad, ¿tiene
algo que ver con esto? Me refiero, por ejemplo, a la idea del catolicismo
del redentor que murió en la cruz por redimir los pecados y todo
eso...
¿Se está confundiendo aquí la idea o tiene algo
de parecido?
Me refiero sólo a la idea, no a la institución y todo
lo que conlleva... O, no sé, pienso también en un soldado
en la una guerra que se sacrifica por tantas otras personas...
Ahí posiblemente se queme
algún karma, sí, porque también los indios dicen
que uno viene acá para vivir según qué tipo de
experiencias. Los tibetanos, por ejemplo, están en las montañas
y no montan a caballo porque piensan que en otra vida el caballo quizá
te monte a ti. Todo esto aquí nos puede parecer extraño,
pero allí tiene algún tipo de lógica. En el caso
de una persona que ha sido muy egoísta y regresa para realizar
un gesto altruista supremo muere por otro, hace contrapeso. Yo he estado
observando esto durante años, y aunque no hay pruebas definitivas,
sí hay sospechas de que puede ser así. Por ejemplo, mi
esposa, cuando la conocí, me explicó que a su mejor amiga,
que era su maestra espiritual, la habían asesinado. Su círculo
de amistades probó de todo, porque se sospechaba de quién
había sido, la policía también lo sospechaba pero
no había evidencias físicas para culpar a esa persona.
No sé cómo lo hicieron, pero se descubrió que el
hombre que la había asesinado lo que había hecho era ayudarle
a experimentar algo que ella había hecho anteriormente...
Ya...
Y entonces él le ayudó a tener esa experiencia. Es
interesante. Esto me lo contó Renu cuando la conocí y
ahora, este año pasado, reabrieron el caso después de
llevar a cabo una investigación con material genético,
y se ha comprobado que la persona que todo el mundo sospechaba no lo
es. Es un misterio. Tal vez fue esa persona pero la evidencia no va
a sacarlo, porque no tiene que pagar ninguna deuda... De esto me enteré
hace unos pocos meses, y pensé que aquella persona acusada realmente
la ayudó a experimentar algo, a finalizar una etapa, por eso
no aparece como autor criminal. Es que este tema de las cosas kármicas
no se entiende mucho aquí en Occidente...
Claro, aquí siempre que se habla de karma salen las típicas
preguntas, que, por otra parte, son lógicas, porque intentan
entender esa dinámica de causa-efecto, como, por ejemplo, ¿por
qué una persona nace paralítica? o ¿por qué
nace con una cierta deficiencia mental? ¿Por qué tener
que nacer así, haciéndose sufrir a sí mismo y a
los familiares que tienen que ocuparse de esa persona durante todas
sus vidas?
Si, pero en el contexto de la India, puedes ver a gente paralítica
por todas partes...
Lo digo porque recuerdo haber visto hace unos años en una conferencia
en la que salió el tema del karma a un hombre de entre el público,
en silla de ruedas, exclamar indignado que él no había
pedido salir así, que cómo podían decir que él
antes de nacer había escogido nacer en este mundo sin piernas...
Claro, claro. Es que no tiene conciencia de esa memoria, de esa
decisión...
Y claro, es duro contestarle algo a ese hombre...
Depende de la cultura en donde esté...
Aquí, aquí, en ésta...
Habría que explicarle muchas cosillas, ¿sabes? Aquí
la idea de reencarnación es también muy reciente. Estuvo
en el cristianismo, pero la Iglesia la suprimió. Por eso hay
un hueco por el medio en el cual el individuo es todo, y no hay historia,
no hay responsabilidad ninguna, y ese concepto es erróneo; todo
tiene una causa de base atrás. Es un error imaginar que no hay
causas, que uno nace en blanco. Sólo genéticamente uno
ya trae un programa generado, lo cual quiere decir que hay causas previas,
que han ido modelando los antepasados, con tendencias de todos tipos.
Por tanto, el individuo no nace en blanco, ya viene con un montón
de cosas.
Juan, ¿en la tradición china se habla también de
este tema?
Los chinos es que no entraron mucho en este tipo de filosofía.
Lo que pasó fue que cuando llegó el budismo ocurrió
con acá en Occidente: llegó un paquete entero ya hecho,
muy definido, y se adoptó prácticamente tal cual vino,
sin investigarlo ni nada.
Supongo que te refieres a Bodhidharma, el budismo Chan y todo eso...
Claro. Un ejemplo de esto es que algunos de los puntos de acupuntura
tienen nombre en sánscrito.
¿Ah sí?
Sí. Por ejemplo, este punto de la cabeza se llama Ni-Huan,
que quiere decir "Nirvana". Eso muestra hasta qué punto
se adoptó lo que llegó de la India, muy elaborado, por
otra parte. Cuando llegó al Tíbet fue una revolución,
cambió la cultura, y aquí en Occidente empieza a pasar
lo mismo. Llegaron un montón de conceptos: chakras, karma, reencarnación,
etc... pero las masas en general no los comprenden, no ha calado profundo.
De hecho, el funcionamiento del sistema de las karmas se ha interpretado
más como castigo.
Sí. Siempre recuerdo con una sonrisa a una persona que decía
que si quieres entender qué es el karma, ponte a mear con el
viento de cara y verás qué pasa...
Un aprendizaje por la vía rápida... Je, je. Y es que
de hecho es la ley de acción-reacción, una ley física.
Ya, pero aquí no parece que la gente se tome las cosas con cierta
perspectiva. Hace un tiempo apareció un libro con el título:
Por qué a mi, por qué esto, por qué ahora... Así,
con el "yo" siempre por delante.
Esto ya nos viene de la psicología. El psicoanálisis puso
al yo, al individuo, en el centro del mundo, de la acción, como
si pusiéramos la Tierra en el centro del Sistema Solar y el Sol
en una esquina. El problema es que el individuo no está en el
centro de la historia...
Entonces habría que ampliar la visión, y ver qué
hay antes, por ejemplo, ¿no?
Sí, y el contexto en el cual el individuo es un aspecto de
esa estructura, importante pero no principal. Ése es el error,
porque al enfocarse en el yo, la conciencia baja totalmente, al nivel
egoísta, y no permite ver el contexto del grupo.
En relación a todo esto, el caso de las muertes repentinas...
¿cómo se las toman en Oriente? Por otra parte, ¿se
celebran funerales? ¿hacen piras o tiran los cadáveres
al río? ¿Se llora a los muertos?
Depende que quien muera... Hay funerales tibetanos que son como
una fiesta, porque la persona vivió bien, murió en paz,
no hubo una muerte complicada, se sabe que siguió adelante, que
no hay que llorar ni estar triste, y entonces se ve como algo muy normal...
¿Y en el caso de muerte repentina
o accidente?
También hay muertes en las que puedes ver muchos llantos
porque a la persona que se ha ido se le echa mucho de menos... pero
la gran mayoría son muy austeros porque todo se ve desde la perspectiva
de varias vidas.
Volviendo al tema del sufrimiento aquí, cuando se trata de una
enfermedad degenerativa o de difícil curación, supongo
que si se acepta el proceso de sufrimiento de manera consciente y se
contempla como un cambio de estructura y todo eso que has dicho, paralelamente
se puede buscar una solución... Me refiero a que una cosa es
que seas consciente de ese cambio y otra que no quieras salir de ese
sufrimiento de la enfermedad...
No sé si me explico.
Claro, uno siempre trata de movilizarse, no se va a quedar ahí
quieto. Lo que también se está incluyendo es la otra opción:
que sea terminal. Es decir, puede ser temporal, uno se sana pasa después
de un período, o puede ser radical.
¿Y en caso de un cáncer o SIDA? Porque hay gente que ha
curado...
Un amigo mío, por ejemplo. Al parecer venía de una
historia, que él mismo ya sabía, de mucha agresividad,
no de esta vida, sino de otras, y era consciente de ello. Nació
deforme, con un brazo muy corto y un poco feo, en una familia de dinero,
y el otro hijo, su hermano, un buen tipo, muy sociable, mientras que
él estaba desfigurado. Era muy claro que ahí había
algo. Como la familia le escondía cuando había una recepción
y lo enviaban al campo, se dio cuenta y se volvió un rebelde.
Me contó que lo que hizo para abochornar a la familia, cuya imagen
y status social era lo más importante para ellos, fue hacerse
homosexual, abiertamente y con descaro. Y por el camino cogió
el SIDA. En medio del proceso, decide sanarse para ayudar a otros; decide
poner todo eso en un contexto altruista. Se sanó en seis meses
y logró ciertos años de vida para poder conseguir lo que
se había propuesto y después se fue. Cuando logra lo que
quería, decide que se va, y desarrolla un virus en el corazón
que al parecer era incurable y ya está. Recuerdo que me dijo
por teléfono que ya estaba harto, que ya estaba todo hecho, y
seis meses después, se acabó. Seis meses para curarse
y seis para irse. Este individuo nació con un poder de voluntad
muy fuerte, sufrió con su SIDA, tuvo su experiencia y la utilizó
para ayudar a otros. Esto se parece a la historia de Superman, Christopher
Reeve, que nació "superhombre" y después se
quedó paralítico, el superhombre paralítico, un
símbolo increíble, y aprovecha la atención que
se le presta para ayudar a los parapléjicos, para dar ejemplo.
Uno se pregunta: o esa persona eligió esa experiencia para llamar
la atención o pagó algún karma, no se sabe, pero
verdaderamente hay algo ahí grandioso, se mire como se mire.
Hay algo trascendente, más allá del individuo. Hay montones
de personas que experimentan algo para poder después hablar con
experiencia.
Experiencia. Ésa es la clave,
un modelo de comportamiento y de vivencia del que todos podemos aprovechar
algo para mejorar nuestras vidas. Espero, para el bien común,
que la próxima vez que nos toque sufrir, inevitable o voluntariamente,
seamos lo suficientemente conscientes como ampliar la visión
y aprovechar el proceso para algo más que para pasarlo mal. Aprenderemos
todos.
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