
|
|
|
El Feng Shui y la integridad energética de nuestro Entorno Desde un punto de vista energético, sólo hay un lugar en el que todo puede ser realizado, y ése es el centro. El centro no es un espacio físico, sino más bien un lugar energético de la anatomía sutil de los seres vivos, en el cual las energías del cielo y de la tierra interactúan como una sola. En el cuerpo humano esto corresponde al canal central o "caldero". Nuestros hogares y el espacio que los rodea son el caldero físico en el que las energías yin y yang interactúan, empujadas por el poder de nuestra intención y de nuestra perseverancia. El hogar, en tanto que organismo vivo, también tiene un sistema de meridianos, equivalente al que se encuentra en el cuerpo humano. El objetivo del presente nivel de Feng Shui interno consiste en generar condiciones favorables que permitan crear un potencial óptimo y establecer una serie de meridianos y patrones energéticos en el lugar en el que vivimos y en el territorio que lo rodea. Energéticamente hablando, es muy inocente creer que los espejos, las campanillas y los acuarios con peces de tal o cual color pueden perfeccionar nuestro potencial humano. Según ese punto de vista, nuestro bienestar dependería de poseer los objetos adecuados en los lugares adecuados, independientemente de nuestro estado emocional y de nuestras creencias íntimas. El presente nivel de Feng Shui no se limita a generar un provecho personal, y ello porque no somos independientes del entorno en el que vivimos. A través del trabajo energético y de sumarle una firme intención y una buena relación con la Energía Creativa, es posible sanar la tierra allí donde ha sido dañada por medio de actos egoístas.
|
|
|
|
|